Área Lenguaje

Es nuestra responsabilidad ayudarle a al niño-a a enriquecer su vocabulario a través de diferentes actividades y materiales atractivos para ellos-as. Es importante que todo lo que le entreguemos sea claro, transparente, simple y limpio, ya que somos nosotros los adultos, los grandes responsables de que los niños-as presenten fugas o desviaciones en sus actitudes hacia los demás a través del lenguaje. De ahí la importancia del rol de la guía según María Montessori y del trabajo conjunto con los padres. La estimulación que le brindemos al niño-a en este período es fundamental para toda su vida ya que, no sólo está desarrollando su lenguaje sino que también su intelecto, su carácter e identidad personal. Este momento es donde mejor y de manera más natural puede adquirir todo lo relacionado a las normas y límites para una convivencia sana basada en el respeto hacia uno mismo y a los demás. En cuanto a la lectura y escritura propiamente tal, el trabajo que realizan los niños-as como primera instancia es completamente sensorial, por lo tanto también comienzan aprox. a partir de los tres años con materiales que se encuentran en el área de Sensorial y que desarrollan los cinco sentidos, entre ellos el del tacto. Así pasa a trabajar con Letras de Lija y Bandeja de Sémola, materiales en donde el tacto es lo primordial. Para el desarrollo de la orientación espacial, tonicidad muscular de la mano, dedos y muñecas, encontramos el área de Vida Práctica, como una forma de apresto a la futura escritura en papel con lápiz. Un rol importante juega aquí el material de los Resaques Metálicos y el trabajo que realiza el niño-a con sus manos en el área de Arte. El concepto de escribir de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo se desarrolla en todas las áreas de un ambiente Montessori, ya que, todos los materiales se trabajan en ese orden y secuencia. El aprendizaje de la lectura se desprende del de la escritura y es en el área de Lenguaje donde se encuentran los diferentes materiales que la potencian y desarrollan de manera específica. Esta área va siguiendo el proceso natural del aprendizaje del niño-a. Los materiales no son secuenciales, depende de las necesidades del niño-a, por lo que se pueden ir trabajando aleatoriamente. El área de Lenguaje se conecta con lo emocional del pequeño y también con su realidad (el ambiente que le rodea), es por esto que para él aprender a escribir, a leer y desarrollar su lenguaje, se da en forma natural y sin fatigas, trabajándose en las diferentes áreas del salón y reforzándose día a día en el contacto con su ambiente.

Las subáreas de Lenguaje son:

I. Lenguaje oral.
II. Preparación para la escritura y la lectura.
III. Introducción para la escritura y la lectura.
IV. Desarrollo de la escritura.
V. Desarrollo de la lectura.
VI. Función de las palabras.

En esta área los propósitos son muy numerosos, algunos de los directos son:

  • Desarrollar el vocabulario.
  • Ejercitar los diferentes órganos que favorecen una adecuada fonoarticulación.
  • Estimular la comprensión y comunicación del lenguaje oral.
  • Identificar sus propios sentimientos.
  • Ejercitar relaciones sociales positivas.
  • Discriminación auditiva.
  • Apresto.
  • Lectura global.
  • Introducción a la función de las palabras.

Algunos propósitos indirectos:

  • Desarrollo del lenguaje expresivo, comprensivo y descriptivo.
  • Favorecer una buena comunicación.
  • Estimular la capacidad de abstracción.
  • Creatividad.
  • Autoestima.
  • Mejorar la ortografía.
  • Introducción a la gramática.